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Históricamente los beneficios de los animales en relación con los enfermos
se ha considerado una excelente terapia de recuperación.
Los
especialistas confirman que la presencia de animales junto a seres humanos
produce grandes beneficios físicos y sociales. Palia el sentimiento de soledad,
ayuda a centrar la atención, estimula el ejercicio, la comunicación, favorece el
contacto físico y emocional.
La relación del hombre con el caballo es tan antigua como el hombre mismo.
El caballo ha contribuido, en gran medida, al desarrollo humano. Le ha
permitido desplazarse a grandes distancias, ha colaborado en las tareas
agrícolas, han sido pieza fundamental en las batallas y durante siglos han
representado símbolos de poder.
Los beneficios terapéuticos del caballo fueron reconocidos desde el año 460 a.c. Hipócrates ya hablaba del saludable ritmo del caballo y a lo largo de la
historia podemos encontrar muchas referencias a los beneficios físicos y
emocionales de la equitación.
Las primeras investigaciones para demostrar el valor terapéutico de la
equitación se fijan en 1875. Ese año el neurólogo francés, Chassaignac,
descubrió que un caballo en acción mejoraba el equilibrio, el movimiento
articular y el control muscular de sus pacientes. Sus experiencias le
convencieron de que montar a caballo, mejoraba el estado de ánimo y que era
particularmente beneficioso para parapléjicos y pacientes con otros trastornos
neurológicos
Al final de la I Guerra Mundial en Gran Bretaña una mujer llamada Olive Sands
puso sus caballos a disposición del Hospital de Oxford para probar una especie
de terapia con animales y pacientes del hospital. El éxito fue bastante más que
razonable.
La gran
diferencia entre la terapia a caballo y las que utilizan otros animales,
delfines, perros, etc. Es que puede llevarnos sobre su lomo beneficiándonos de
su movimiento para mejorar nuestra calidad de vida.
La equinoterapia clásica en Europa refleja el modelo alemán muy extendido
desde 1960, dónde es fundamentalmente los movimientos del caballo y la respuesta
del paciente lo que constituye el tratamiento.
La terapia a caballo ofrece un abanico muy amplio de posibilidades a personas
con problemas físicos, psíquicos, sensoriales y comportamentales.
Ofrecer la oportunidad de montar a caballo y rehabilitar o reeducar a
personas con discapacidad, no es solo ofrecer una terapia, es dar una
posibilidad de vivir una vida diferente y hacer florecer en su interior, la
alegría y las ganas de vivir.
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